Opinión

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Yo digo Alejandro Delmás

Mr. Látigo Merkel va con el Sevilla

En su casa de Múnich, acompañado por su esposa Marion, vive Maximilian Merkel el reposo del guerrero: este Merkel, Mr. Látigo, tanto o más duro que Angela, Canciller Federal, es el único ser de este planeta que tiene en su palmarés haber entrenado al Sevilla Fútbol Club y al Schalke 04 de Gelsenkirchen. A los 87 años, Max Merkel mantiene la lucidez tan en perfecto estado de revista como cuando hacia subir en multisaltos las escalinatas del Pizjuán a Toni, Eloy, Lora, Acosta y Santos: allá por 1969 o 70, eso era una revolución, pero el Sevilla de Merkel fue tercero en la Liga 69-70, y voló hacia la Copa de Ferias, donde bastante hizo con salir vivo de Eskisehir, en la Turquía Asiática, en septiembre del 70. Gracias a lo que hizo en el Sevilla, Mr. Látigo fichó por el Atlético de Madrid, donde ganó la Copa en 1972 y la Liga en 1973. Esa Liga valió al Atlético, ya de la mano de Juan Carlos Lorenzo, el viaje hasta la traumática final europea del 74 en Bruselas, la de los golazos de Luis y Schwarzenbeck, y el desastroso desempate (0-4).

Lorenzo reemplazó a Merkel junto a Vicente Calderón, porque a Mr. Látigo, campeón en la Bundesliga de los 60 con TSV Múnich 1860 y 1. FC Nürnberg, le perdía la acidez verbal. Nunca se calló lo que pensaba. Ya en 1976, se tuvo que ir del Schalke 04, cuando lo tenía cuarto. Había dicho: "Lo mejor que tiene Schalke es la autopista a Múnich". A los 87 años, Mr. Látigo no olvida ni al Sevilla ni al suburbial Schalke. Y nos dice desde Múnich: "Para conocer España, hay que vivir en Sevilla. Y si alguien quiero que gane esta semifinal, es 100% el Sevilla". Látigo y azúcar: Merkel.