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Yo digo Juan Gutiérrez

Aquel 1997 de Heras y Chava

El Alto del Morredero nos transporta a la Vuelta de 1997, a la eclosión de dos jóvenes que iban a comerse el mundo. Roberto Heras, con 23 años, ganó la etapa y terminó quinto en la general. Chava Jiménez, con 26, quedó segundo aquel día, pero luego venció en Los Ángeles de San Rafael y se anotó la Montaña. Para Heras, aquella edición fue su presentación en sociedad. Chava, sin embargo, ya había hecho sus pinitos y venía de ganar el Campeonato de España y de ser octavo en el Tour. Heras y Chava eran el relevo de nuestro ciclismo (liderado entonces por Olano y Escartín), dos escaladores a la vieja usanza, dos hombres que recuperaban la herencia de Bahamontes, Julio Jiménez, Fuente o Perico.

Parece que fue ayer, pero han pasado ya nueve años. El próximo 6 de diciembre se cumplirán tres de la muerte de Chava, devorado por una depresión y por su adicción a la cocaína. Aún le lloramos. Heras ganó cuatro veces la Vuelta, pero perdió su cuarta victoria por un positivo con EPO. Ahora está suspendido y medio olvidado. Los dos ganaron muchísimo dinero con el ciclismo. Los dos eran clientes vip de Eufemiano Fuentes. ¿Les mereció la pena?