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Y nos enfadamos con Solbes...

Y nos enfadamos con Solbes...

No se anima el socio sin abono del Barça. En las primeras ocho horas de venta de entradas (liberadas por los abonados que decidieron no ir al partido) se vendieron menos de mil de las cuatro mil en taquilla. Los precios pican: van de 73 euros la más barata a 170 la más cara. Para que luego salga Van Nistelrooy y te meta dos chicharros... Llegados a este punto, nos acordamos del ministro Solbes. Igual tiene razón cuando nos acusa de que no interiorizamos el valor del euro. En el Barça, eso parece. En pesetas, la cosa iría entre 12.118 y 28.220. Una pasta. Como podría ser que un tribunal catalán obligara a Laporta y compañía a avalar parte del presupuesto del club, igual están tratando de recaudar un dinerillo. Es broma. Pero no que este asunto podría llegar hasta la inhabilitación del presidente. El dinero del fútbol es una cosa de locos. El de los traspasos, el de las comisiones, el precio de las entradas...

Total, que se impone una entrevista Solbes-Laporta para fijar los precios cuando el Real Madrid visite el Camp Nou. Es el único equipo que lo llena, pero tampoco es cosa de disparar la inflación de manera salvaje. Y que un señor o señora que ya pagaron su carnet deban soltar como poco 73 euros para ver el partido atenta contra el IPC. E incluso contra la OTAN. Para el Madrid, un alivio: tres mil barcelonistas menos pitándole sería una tranquilidad. Porque los merengues no van a ese campo, y menos con esos precios. ¡Menos mal que les queda Digital! Plus.

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