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Opinión

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Pablo Ibáñez, un jugador marcado

Sergio Merino Martín

Hace ya más de un año y medio que se celebraron las elecciones del Real Madrid. Por aquel entonces un candidato a la presidencia, Juan Palacios, anunció, junto a Camacho, la contratación del jugador del Atlético de Madrid Pablo Ibáñez. Desgraciadamente para él, este candidato no ganó y pese a las disculpas de este jugador a la afición colchonera, quedó marcado, porque el Atleti perdona, pero no olvida.

Hasta ese momento, Pablo se había convertido en un auténtico baluarte de la defensa atlética junto a Perea, incluso se había ganado un puesto en la Selección, pero desde entonces no ha sido el mismo. La temporada pasada estuvo realmente horrible perdiendo su puesto en favor del portugués Zé Castro y esta temporada parecía más entonado, estaba recuperando su mejor nivel, pero contra el Real Madrid cometió dos errores que nos costaron, en gran medida, los tres puntos.

Este hecho, en otro jugador, podría justificarse como un mal partido, pero con Pablo, a buen seguro que la sufrida afición rojiblanca comenzará a echarse encima del jugador y le culpará de los males de la defensa atlética y de las últimas derrotas.

No veo otra solución que buscarle un traspaso porque su etapa como jugador rojiblanco está llegando a su fin. Aunque como atlético me sentí traicionado por este jugador, en la vida hay que saber perdonar. Un jugador de esta calidad no hay que dejarlo marchar, seguro que con el tiempo volverá a ser el gran zaguero que era.