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Laporta, los millones y el paraguas

Laporta, los millones y el paraguas

Bienvenidos a la semana familiar del Barcelona. Conocida la desesperación de Henry por no poder ver a su pequeña niña, la dulce Tea, el presidente sale ahora con su prima, millonaria, por cierto. Recordando a los dirigentes de antaño, el mandatario decidió tratar de recompensar a sus futbolistas con una decisión casposa: comprar la motivación. ¿Piensa Laporta que a Etoo, por poner un ejemplo, le cambiará la vida por ganar unos euros más? Lo más curioso es que la decisión se tome cuando el vicepresidente deportivo, Marc Ingla, se encuentra fuera de la capital catalana. ¿Negocios? ¿Vacaciones? El que dicta es el presidente y los que andan por su lado pintan poco.

Tras el bochornoso empate del domingo en Almería (2-2), la maquinaria propagandística de la autoridad se puso en marcha. Sin tener en cuenta las sensaciones de los indignados aficionados, eligió a Ronaldinho para que le hiciera de paraguas. Disparar contra el brasileño es lo más sencillo. Es evidente que al crack se le puede estar volviendo todo en contra, pero no es la manera de retornar al artista todas las ilusiones y alegrías que llevó al Camp Nou hace dos temporadas. Se siente traicionado por un presidente que lo embaucó con una renovación que nunca llegó. Acabar con él no será sencillo, pese a las ansias que Laporta tiene de enterrar la figura del socio más admirado: Sandro Rosell.

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