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Ferguson, le acepto la apuesta

Ferguson, le acepto la apuesta

Lo más fácil es rendirse, aceptar que el Manchester no vende ni las bombillas de los vestuarios, que Ferguson es intransigente y arrogante, que no hay dinero que pague el fichaje del siglo... Pero me niego a sacar la bandera blanca con este portento de la naturaleza que mata por jugar en el Bernabéu. Cristiano Ronaldo quiere ser dueño de su destino y el muchacho ha prometido desvelar su futuro tras la final de esta noche en Moscú. Ferguson le está presionando a lo bestia (está en su derecho, no lo niego) y se atreve a llamarnos "idiotas" a los plumillas que osamos imaginar a su joya de la corona jugando de blanco junto a Raúl, Robinho y su amigo Van Nistelrooy.

Si al final los idiotas perdemos la apuesta, tampoco se acabará el mundo. La madre de Cristiano seguirá infeliz ("No quiero morirme sin ver a mi hijo jugar en el Madrid", confesó a AS en Funchal) y el proyecto de Schuster continuará ganando Ligas en plan Quinta del Buitre. Pero todos queremos más. Queremos la Décima. Y con Cristiano Ronaldo ya tendríamos un asa del trofeo en la mano...

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