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Raúl 300 y Bueno no lo merecían

Raúl 300 y Bueno no lo merecían

Curioso lo del Bernabéu. Una noche salió aplaudido Ronaldinho. Eso: una noche, una vez... Pero es que últimamente todo el que aparece por allí sale a hombros. Del Piero, el Real Unión... y el que venga me temo. Estoy tardando en felicitar a la vieja Real Unión, que pareció más joven que nunca. Ese entrenador Alonso pinta muy bien. Tiene líder a su equipo en su Liga y pasó por el Bernabéu con nota altísima, más allá del éxito. Merecida, sensacional, asombrosa, histórica su clasificación. Todo eso y más. Dicho lo cual hablamos de un equipo de Segunda B, luego lo del Madrid...

Lo del Madrid da grima. La imagen de Ruiz, ayudante de Schuster, pidiendo al árbitro que alargase el partido fue una patética sorpresa. El equipo, no. Está en su línea: cada partido lo juega peor que el anterior. Schuster naufraga, pero no es el único culpable. Un equipo se entrena, pero también se diseña, se arma: es un equipo. Y este Madrid no es el Madrid. Raúl no se merece estos papelones, además. Tres goles marcó. Lleva 300. ¿Qué más puede hacer? Tampoco mereció Bueno el disgusto. El desastre general le chafó el debut soñado, con gol y medio de la victoria. Es noviembre y todo está en peligro en el Madrid.

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