Estás leyendo

Las contradicciones del obispo y Laporta

Las contradicciones del obispo y Laporta

El Barça presentó ayer su propio fichaje galáctico, Ibrahimovic. Ha costado un riñón: 45 millones, más Etoo más el valor que tenga un año de Hleb, el buen bielorruso que se sigue haciendo el despistado hasta que le convenzan. En fin, que Ibrahimovic sale por un pico, pico de cigüeña, se entiende. Según en cuánto se valore a Etoo, el precio va a quedar en algún punto, más aquí o más allá, intermedio entre lo que el Madrid pagó por Kaká y lo que pagó por Cristiano. En todo caso, lo bastante para poner en un compromiso al señor obispo de Barcelona, que se alarmó por el gasto del Madrid en fichajes.

¡Qué manera tan tonta de quedar mal! Como la del propio Laporta, que habló de un Madrid 'imperialista y del chollo' mientras él mismo andaba detrás del fichaje de Ibrahimovic y de la recalificación del Miniestadi, que espero consiga cuanto antes. Lo conseguirá, supongo. Y cuando así sea no habrá clamores contra ello, igual que ahora no hay escándalo del señor obispo (Martínez Sistach) por el fichaje de Ibrahimovic, ni habrá interpelación parlamentaria de ERC por si este jugador no paga más que un 25 % de sus ingresos a Hacienda. Esas cosas sólo son graves si pasan con el Madrid.

Bueno, pues sí, ahí está el Madrid, para lo que gusten preguntar. Pídanle más que a otros, ya que es el club de la capital, y en tal condición tiene sus ventajas, de las que habrá de dar cuentas. Pero no vayamos hasta lo irrazonable, no creemos contradicciones que estropeen otros puntos de encuentro. ¿Qué puede decir ahora el señor obispo? ¿Cómo explica ahora Laporta su teoría del chollo? El Madrid y el Barça tienen todo el derecho a estar cerca, en su modo de ser y de desenvolverse. A lo que no hay derecho es a que cualquier frívolo, sea obispo o presidente, se asome al balcón a soltar su parida.

También te puede interesar