Actualizado

Actualizado a las

Opinión

Opinión

yo digo Alfredo Relaño

Casillas en Cibeles como icono del club

Una imagen ocupaba ayer la portada de casi todos los periódicos, incluido este: Casillas aupado sobre Cibeles. Viéndola evoqué el paradón tremendo al tiro de falta de Iñigo Pérez. Ya estaba el partido 2-0, pero con ese gol todo hubiera podido tomar otra deriva. Me vino a la mente una conversación que tuve una vez con Capello sobre porteros. "Yo no necesito un portero que haga muchas paradas; necesito un portero que haga una sola parada en un partido. La Parada con mayúsculas. La Parada que te salva, que te mantiene en el partido. Esa parada desanima al rival y crece a los tuyos", me decía.

¿Cuántas veces ha hecho Casillas esa parada al cabo de tantos y tantos años? Al Madrid, eso es desde siempre, no le gusta mucho presumir de portero. Casi parece un signo de debilidad. Su idea del portero es que no le chuten. Presentarle como salvador te da cara de equipo pequeño, de esos que se agarran a las heroicidades del meta. Es más fácil ser severo cuando se le escapa un gol parable (yo mismo lo fui) como el de El Madrigal. Pero a la vista de esas portadas me pareció que, por fin, algo estaba en su sitio. Casillas en Cibeles como iconos de madridismo, de igual a igual. Como antes Cibeles y Raúl.

¿Cuántas veces ha ido ya Casillas a Cibeles, por cierto? Son cinco Ligas, más dos Champions, más una Intercontinental, una Copa, las supercopas... Todo eso ha ganado más una Eurocopa y un Mundial. Lamentablemente, es casi el último resto de la gran cantera que el Madrid tuvo y ya no tiene, pero eso es tema de otro artículo. Lo que quiero resaltar aquí es la importancia de un portero que desde hace tantos años (y los primeros ante la desconfianza de técnico, compañeros y club) ha parado una enormidad, ha dado una imagen inmejorable del Madrid y merecía, de una vez por todas, esa imagen.