Opinión

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notas olímpicas | ángel cruz

Un temible Dream Team del antidopaje olímpico 'jugará' en Londres

Récord. Nunca en la historia se han hecho más controles de los que se van a hacer en Londres. La mitad de los competidores tendrán que pasarlos. Y ante un equipo humano de 150 científicos y 1.000 asistentes, trabajando 24 horas al día con un sistema técnico innovador. Y aún más sofisticado de lo que se dice. Los británicos aseguran que podrán detectar hasta la Hormona del Crecimiento y advierten que quien se dope, saldrá en las listas negras... y será castigado... ahora o dentro de ocho años.

Retroactivo. Porque las muestras se conservarán congeladas durante ese tiempo y si algún avance científico lo permite, se revisarán los resultados. Ya sucedió en Atenas 2004. El plazo para reevaluar posibles positivos de entonces finaliza en agosto, pero ya se habla de que hay cinco culpables. Temblad, temblad, malditos.

Un sueco pionero. Hans-Gunnar Liljenwall, practicante de pentatlón moderno, fue el primer deportista olímpico en ser castigado por una sanción de dopaje. Sucedió en los Juegos de México 1968 y su delito era haber consumido excesivo alcohol. Él dijo que sólo se había bebido dos cervezas.

Estricnina. Pero aunque ahora nos preocupe especialmente, el dopaje ha existido siempre. En los Juegos de Saint Louis 1904, Thomas Hikcs, payaso de profesión y corredor de devoción, fue alimentado durante la carrera por sus amigos (¿enemigos?) con copas de brandy y pastillas de estricnina, un estimulante brutal. Cuando tenía sed, le daban agua del radiador del coche con el que le seguían. Por eso va lo de los enemigos, claro. Ganó, pero al llegar a la meta cayó inconsciente al suelo, entró en un coma temporal y más de uno comenzó a rezar por la salvación de su alma. Vivió para contarlo. O para no contarlo, porque...

Jaime Huélamo. El primer positivo español lo protagonizó el ciclista Jaime Huélamo. Acabó tercero en ciclismo en 1972, con el mismo tiempo que el segundo y el cuarto, pero dio positivo con coramina. Estaba prohibida por el COI, pero no por la UCI. Eran tiempos de extrema confusión en estos temas.

Ben Johnson. El caso más emblemático de positivo en un control fue el del canadiense nacido en Jamaica Ben Johnson. Ganó los 100 metros con récord mundial (9.79) por delante del estadounidense Carl Lewis, pero fue cazado por el sistema antidopaje. Se convirtió en un atleta maldito. La Comisión Dubin (por el nombre del juez que la encabezaba) desentrañó que se llevaba dopando desde siete años antes. ¡Y nunca había dado positivo!