Opinión

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Yo Digo Ángel Cruz

La Ceremonia se recorta para poder respetar la puntualidad inglesa

Sin acrobacias. La Ceremonia Inaugural de Londres 2012 será recortada, según se anunció ayer, para asegurar la puntualidad (debe acabar a las 23:30 horas, en España las 00:30) y que los espectadores puedan regresar a tiempo a sus casas en transporte público. Una de las escenas que desaparecerán serán las acrobacias con motocicleta. Se respetarán todos los contratos. La ceremonia vale 27 millones de libras, unos 33 millones de euros. La de Pekín 2008 costó más del doble: 80 millones. No sé si hay espectáculo en el mundo más caro para menos tiempo, pero al tiempo más visto por miles de millones de personas en televisión.

Una campana. El tañido de una campana de 23 toneladas de peso marcará el inicio de la Ceremonia Inaugural londinense. Aspecto, este, que recuerda a la de los Juegos de Berlín 1936, con Adolf Hitler al frente, en pleno apogeo del nazismo, en los que también repicó una campana, esta de 14 toneladas. Nada que ver, sin embargo. Es obvio. Faltaban tres años para el inicio de la Segunda Guerra Mundial. Alemania y Gran Bretaña se iban a enfrentar.

Un coro y un dirigible. Aquella ceremonia fue la más espectacular de la historia. Un estadio con 110.000 espectadores, un coro de 10.000 voces entonando el Deutsland Úber Alles, el himno alemán (Alemania sobre Todo), dirigido por Richard Strauss, el dirigible 'Hindenburg' por los cielos con una gigantesca bandera olímpica (además de esvásticas, claro). El 'Hindenburg' medía 245 metros de largo, 41 de diámetro y se desplazaba a 135 kilómetros por hora, con una capacidad para 200.000 metros cúbicos de hidrógeno. Al año siguiente se incendió en Nueva Jersey y hubo 45 muertos. Steven Spielberg recreó el dirigible en Indiana Jones y la última Cruzada, con Harrison Ford y el maestro Sean Connery.

Elegancia en Barcelona. Históricamente las ceremonias han sido emocionantes, pero rígidas. Rompió con todo la de Barcelona 1992, una exhibición de maestría, ingenio, buen gusto, espectacularidad, belleza... Cambió todos los cánones hasta el punto de que otras han pretendido imitarla (no la de Atlanta 1996, que fue un terror), creo que sin conseguirlo, aunque Sydney 2004 y Pekín 2008 se acercaron. En Barcelona todo fue magnífico, con música a cargo de Montserrat Caballé, Plácido Domingo, José Carreras... En la Ceremonia de Clausura cantó Peret... Nada que ver con lo anterior, con perdón. Un deportista le puso un sombrero en la cabeza y se lo tomó a mal. Pero es que ahí todo es relajado, divertido, un fin de fiesta o una despedida de solteros. De olímpicos, quería decir.