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yo digo Ángel Cruz

Bandera egipcia e himno de Turquía para un campeón francés

Roja y amarilla. Pues la enseña española ya ondea en Londres, como una pica en Flandes, con perdón. Y a su sombra estarán los deportistas españoles, dispuestos a conquistar oros, platas y bronces. No serán muchos los que lo consigan, pero a ninguno se le olvidará que un día estuvo allí. Lo que hace falta es que la bandera ondee también en las ceremonias de premiación. Será una buena señal.

Cinco colores. La bandera de las banderas es la olímpica. Imprescindible en cualquier acto que tenga que ver con los Juegos. Tiene cinco anillos entrelazados, sobre fondo blanco inmaculado. Fue diseñada por el propio Pierre de Coubertin, el creador de los Juegos de la Era Moderna. Cada anillo representa un continente. El blanco nos hace pensar en pureza. Y realza los colores.

Del azul al verde. Cada uno de los cinco anillos es de un tono distinto. Los tres de la fila superior son azul (Europa), negro (África) y rojo (América), y los dos de la inferior son amarillo (Asia) y verde (Oceanía). El logo de la candidatura madrileña para los Juegos de 2020 se ha olvidado involuntariamente del negro, por cierto.

Desfile en Amberes. Esa bandera salpicada por cinco colores se utilizó por primera vez en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920. Ahora tremola en los estadios olímpicos, da cobijo a los atletas y es uno de los símbolos más reconocibles del mundo.

La esquina de la bandera. Allí, en la ciudad belga, nació también el Juramento Olímpico, que tiene que ver con la bandera porque el deportista que jura debe hacerlo acariciándola por una esquina. "Juramos que tomaremos parte en los Juegos Olímpicos con espíritu de caballerosidad, por el honor de nuestro país y por la gloria del deporte", proclamó Victor Boin, waterpolista y esgrimista belga, con la enseña de los cinco anillos en sus dedos. El texto ha cambiado a lo largo de los años.

Un cóctel loco. Las banderas han sido protagonistas pasivas de algunos despropósitos. En Berlín 1936, por ejemplo, venció en los pesos medios de lucha libre el francés Emile Poilve, pero cuando subió al podio para recibir su medalla de oro se izó al mástil la bandera de Egipto... mientras sonaba el himno de Turquía. Un lío.

España. Cuando Dani Plaza consiguió la primera medalla de oro para el atletismo español en unos Juegos (20 km marcha) en Barcelona 1992 (nació allí), anudó la senyera y la bandera de España y dio con ellas la vuelta a la pista. En hermandad y buena amistad.