Yo digo Juan Cruz
Honor al libro de estilo
El Barça tiene un libro de estilo que ha heredado Tito Vilanova y que proviene de algunas glaciaciones cuyos comandantes han sido Michels, Cruyff, Robson, Rijkaard y Guardiola. Ahora estamos en la glaciación Vilanova, que se corresponde con una época complicada de este club épico que está siendo profundamente lírico. La gente (sobre todo la que no quiere al Barça) quiere que Tito dé un traspié. No lo conocen, ni conocen a estos futbolistas.
Sobre ellos pesa una convicción, la de jugar antes de ganar; en la primera parte del partido de anoche pusieron en marcha esa estrategia, que ha dado muchas victorias. La combinación Messi-Iniesta es un ejemplo del mejor fútbol, una especie de precipitado de las enseñanzas que Pep dejó en la pizarra para que fueran interpretadas por estos jugadores. Y Vilanova ejerce la legación de ese magisterio con una fidelidad que a los que amamos al Barça nos parece emocionante. Hubo un rato en la segunda parte, cuando ya no estaban en el campo aquellos dos genios, en que los azulgrana se olvidaron del libro de estilo. Pero lo retomaron en seguida. Que hayan empatado ganando es solo justicia poética, interpretada otra vez por Pinto, ese portero extraterrestre.
