Opinión

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Yo digo Javier G. Matallanas

Clásicos del Clásico y dos máquinas

Xavi Hernández e Iker Casillas son los clásicos del Clásico. En la primera década del siglo XXI se han convertido en dos referentes de la historia del Real Madrid y el Barcelona y han liderado, junto a una espectacular generación de futbolistas, el éxito absoluto y rotundo del fútbol español a través de su Selección. Son clásicos modernos que ya son leyenda en sus clubes y en La Roja. Ambos afrontan el duelo más tranquilo de los últimos años en la previa. Después de la Tormenta de Clásicos de hace dos temporadas, que inevitablemente influyó en la convivencia de la Selección y que tuvo su fin en la Supercopa de España de 2011, Madrid y Barça llegan al partido de esta noche sin lanzarse chinitas con declaraciones. Hace un año, Casillas movió ficha cuando era más necesario y llamó a Xavi para decirle que había que rebajar la violencia verbal por el bien del fútbol y de la Selección. Xavi le pidió rebajar la violencia física también. No es cuestión de buscar culpables y menos ahora que llega la paz al Clásico. Aquellas heridas han cicatrizado, pero aún se ven y aún hay que hacer esfuerzos para que no se reabran algunas en la Selección.

El Madrid estaba en Estado de Excepción y fichó a Mourinho para frenar el dominio culé que llevó al Barça a ganar seis títulos en un año. Mou no volverá a hacer nada de lo que se pueda arrepentir. Vilanova ha huido de la polémica. Todo se disputará en el césped, no en la sala de prensa. Xavi e Iker se podrán decir de todo durante los 90 minutos, como lo han hecho en los 30 Clásicos en los que se han enfrentado. Y al acabar, tan amigos. En el argot con el que se hablan entre los futbolistas son dos monstruos. Dos máquinas. Dos fenómenos. Dos bestias. Dos Champions. Dos crackys. Xavi e Iker. Iker y Xavi.