Yo digo Juan Cruz
Virtudes de la asociación
La virtud principal del Barça anoche fue la capacidad que tuvieron Cesc y Xavi para hacer jugar tanto al equipo que hasta la defensa jugó bien. El partido tuvo todos los elementos que constituyen hoy el fútbol tal como lo concibe este equipo: serenidad, velocidad y alegría. Fàbregas desmintió en el campo todos los augurios con los que la maldad cotidiana trata de exponerlo al fracaso. Le dio velocidad al equipo y combinó con Xavi como si estuvieran poniendo en juego lo que aprendieron en sueños. La velocidad de Pedro y Tello mareó al Getafe. Y por ahí entró, cuando más se la esperaba, la serenidad imprescindible de Messi.
Toda victoria es para los aficionados una alegría singular. Ésta, para los culés, constituye un triunfo en un campo tradicionalmente estéril. Pero la alegría del gol de Villa representa un símbolo de lo que el Barça espera de este curso, que comenzó con incertidumbres y ya tiene en su historia la hermosa noche triunfal en Getafe.
