Opinión

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yo digo Santi Giménez

De Lindbergh a Felix, o menos mal que en 1927 no existía Twitter

¿Nos empeora la tecnología? Cuanto más avanza la humanidad, peores nos volvemos. El ejemplo más claro lo tenemos en el salto que ejecutó Felix Baumgartner desde 39.043 metros. Como lo pudimos ver en directo y comentarlo globalmente vía Twitter el sentimiento generalizado en España fue el de cachondearse del austríaco. A sus récords de romper la barrera del sonido, sin cachivaches, de salto desde más altura y subir más alto en globo hay que añadirle el de generar más chistes por minuto. Y eso que se jugaba la vida.

Caso Lindbergh. En 1927 no existía Twitter y la única bebida energética que se estilaba era el pelotazo a la brava. Ese año Charles Lindbergh aceptó el reto del millonario Raymond Orteig, que prometió 25.000 dólares a quien completara el vuelo Nueva York-París sin escalas. Una locura que tuvo en vilo al mundo. Lo pudieron tomar por loco, pero nadie le acusó de ir a buscar la pelota de Sergio Ramos. Esa gesta, que puso las bases de los vuelos transoceánicos, le convirtió en un héroe. Si llega a haber Twitter por entonces, aún se cruzarían apuestas sobre dónde se la iría a pegar.

A posteriori. En España, los medios miraban de reojo la tentativa de salto, pero cuando vieron la fuerza que adquiría en las redes sociales vieron que la noticia era esa (no había fútbol ni habló Wert) y el austríaco pasó de friki a héroe a toro pasado.

La policía no es tonta. Para alertar a la población de los peligros que se esconden tras internet la Policía ha reclutado a los chicos de La Roja para una campaña de sensibilización sobre el buen uso de las redes sociales. No seré yo el que se meta con la Policía, pero ¿se han planteado si el uso que hacen los jugadores de sus redes sociales es modélico? Eso explica que el anuncio lo protagonice Xavi, uno de los pocos que no tiene ni Twitter ni Facebook.

Iker, Masche es el ejemplo. Desde aquí asumimos que ya no podemos entrevistar ni fotografiar y que todo nos lleva a reproducir declaraciones e imágenes de los jugadores en sus redes sociales. Si esto es así, Casillas debería tomar ejemplo de Mascherano. El primero cuelga un comunicado a las 12 de la noche, mientras que el segundo, una foto con tiempo para que los papeles puedan reproducirla. Así sí.