Opinión

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Yo Digo Alfredo Relaño

Florentino brinca sobre un cimarrón

Hace algunos años Florentino se fue del Madrid porque, según confesión propia, 'Los Galácticos' se le fueron de las manos. "He malcriado a los jugadores", dijo. Aquel modelo, basado en la reunión de los más fabulosos futbolistas del mundo bajo una sola bandera, pinchó. El sueño era hermoso, pero no fue sostenible. El sistema de 'vedettes' no encontró jefe que lo barajara. El único fue Del Bosque y lo que pasó desde su salida lo demuestra. En un ataque de cursilería lo sacaron del club de mala manera y los que vinieron después no consiguieron otra cosa que dar lugar a la caída del sistema.

Al cabo del tiempo volvió Florentino. Olvidemos las circunstancias. El caso es que volvió y tras un tanteo con Valdano y Pellegrini decidió hacer algo radicalmente distinto a lo de la primera época. Un entrenador con toda la fuerza. Entrenador que llegó representado por el mismo agente que el mejor jugador de la plantilla, Cristiano. Y que otros más, fijos o mediopensionistas. Era (es) el agente de Pepe, de Di María, de ese Coentrao de los 30 millones, de aquel Mendes que pasó no se sabe por qué, del Carvalho al que se renovó un año más para que lo pase bien, del 'castillista' Fabinho...

Mourinho dejó caer hace dos años que se iría y volteó a Valdano; dejó correr hace un año que se iría y les mejoraron a él y a todos sus colaboradores; ahora se publica en Inglaterra que su señora anda buscando colegio para la hija y ya nadie sabe si el arreglo es colgar a Toril de los pulgares o si de verdad se quiere ir. Tampoco Cristiano está feliz y lo hace saber. ¿Qué es lo que pasa aquí? El Madrid es un caballo salvaje que hace unos años hizo a Florentino caer de la silla, y que ahora le tiene en el aire, mal agarrado a las riendas. Eso sí: lo de hace unos pocos años tenía un encanto que lo de ahora desgraciadamente no tiene.