Opinión

Opinión

Yo digo Guillem Balagué

Los dos Roberto Mancini

En el fútbol se puede disimular casi todo. Si a un futbolista no le apetece jugar, se inventa lesiones. Si no está bien, no aparece en la línea de pase. Si físicamente está regular, se da una carrera de esas imposibles para evitar que un balón salga fuera que da ovaciones y perdona la ausencia de otras carreras más importantes. Hay entrenadores que ocultan sus carencias con delanteros si pueden pagar por ellos. A Mancini le pasa eso. En una ocasión, pidió a su equipo en la charla técnica previa a un encuentro que presionara arriba al rival. Los futbolistas se miraron extrañados: no habían entrenado eso. Pero con Tévez, Agüero, Silva, Dzeko y Balotelli se llega a cualquier lado, incluida una Copa y una Liga. Pero, siempre se puede analizar todo desde el otro lado. Mancini ha tenido que manejar muchos egos, grandes nombres internacionales, y no lo ha hecho mal. No es responsable de algunos de los fichajes y sin embargo supo utilizar la plantilla para ganar la Liga. Balotelli, del que sí es responsable, le ha metido en problemas y no acaba de sacar su mejor versión, pero aun así el delantero es un chico joven con un potencial enorme, es decir, un activo importante para el club.

A Tévez, que decidió no salir al campo ante el Bayern de Múnich, le perdonó al día siguiente, pero como la prensa británica hizo un mundo del tema, tuvo que mantener la apariencia de autoridad para que en el futuro no se echara la culpa de las derrotas a su mano blanda. Y si el equipo no sabe presionar arriba, con jugadores habituales en sus selecciones, es que no tienen la inteligencia suficiente para hacerlo. La primera es la versión de muchos de sus futbolistas. La segunda, la de algún que otro compañero de profesión...