Opinión

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yo digo Raúl Romojaro

Las presiones de Repsol han sido legítimas

Siguiendo el guión previsto, Dorna ha dejado al GP de Argentina fuera del calendario mundialista para el próximo año. No podía ser de otro modo, porque las presiones de Repsol no iban a caer en saco roto. Estamos hablando de unos de los patrocinadores más antiguos e implicados en este deporte y de algo tenía que servir esa posición de privilegio en los grandes premios. Por supuesto que todo lo ocurrido se ha adornado con una normalidad inexistente y así seguirá siendo porque nadie va a reconocer, lógicamente, otra cosa. Pero la esencia del asunto se puede resumir de forma rápida y sencilla: Repsol planteó ante el promotor del campeonato aquello tan tajante de ellos o yo. Si el Mundial iba a Argentina, la petrolera abandonaría sus proyectos en el campeonato, un lujo que Dorna ni puede ni quiere permitirse.

Y visto con cierta perspectiva, creo que las presiones de Repsol han sido absolutamente legítimas. En mi opinión, como ya ha confirmado el Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno español, no existe riesgo alguno para los españoles que viajen a Argentina. Me resultaba inaudito insinuar que los argentinos, como colectivo o individualidad, iban a tomar algún tipo de represalia contra los pilotos españoles por el escándalo de YPF. Dicho esto, entiendo perfectamente que Repsol haya utilizado todos sus argumentos para impedir que un deporte en el que tienen tanta influencia se instalara un país que ahora consideran hostil. Dejando al margen el matiz importante de si tienen o no razones para ello (personalmente diría que sí), la empresa española se siente agredida, estafada y vapuleada por el Gobierno argentino, así que entiendo que hayan hecho valer su autoridad en el Mundial para boicotear el gran premio. Lo lamento por los aficionados argentinos, que son muchos y entendidos, pero este lío no se ha organizado desde este lado del Atlántico...