Yo Digo Noemí de Miguel
Fútbol y estilo. Cuando el talento se peina a lo afro
Noemí de Miguel
Moda perdida. Los futbolistas con bigote se extinguieron. Pero hay un estilo mantenido desde Paul Breitner, campeón del mundo del 74 con Alemania, Barbadillo, delantero peruano que jugó el Mundial del 82 o el mítico Valderrama. Ahora es de lo más cool el pelo afro. Jóvenes talentosos en cuya cabeza puede anidar el esférico y llaman la atención en la Champions.
El afro belga. Marouane Fellaini quería ser atleta, corría los 10.000 tras el bus de Abdellatif, su padre. Pero éste le dirigió al fútbol, su trabajo en Marruecos antes de emigrar. Su melena afro es la más popular de Europa e imitada en Goodison Park, su estadio, el del Everton. Va bien al corte, potente en ataque, control de pecho marca de la casa y, claro, remate de cabeza, no tanto por el pelo como por su 1,94 de estatura. Defour, Witsel y Fellaini salieron del Standard y son el futuro de Bélgica de la que deben estar muy atentos.
No se toca. El Chelsea busca creación, sinónimo de Willian. El Shakhtar pagó 14 millones por él al Corinthians, su cláusula se fijó en 40 y subió a 90 tras la última renovación. Un "no se toca". Jugando a pierna cambiada, por la izquierda, hace continuas diagonales. Siete goles en la Liga avalan su capacidad, más sus 18 asistencias. Desconozco si el 10 brasileño es del gusto de Benítez, pero sí de Abramovich. Villas-Boas hizo buena relación con él siendo técnico blue y le gustaría cobrarse venganza fichándole. ¿Podrá más la amistad o las libras?
Casado con el fútbol. Esa es la respuesta de David Luiz, central del Chelsea, cuando la prensa inglesa le pregunta por sus relaciones. Lo que sí le gusta propagar es el interés del Barça. Zurdo, se le identifica más de central, pero también puede ser lateral. Esa versatilidad despierta interés, así como su remate de cabeza. La última del internacional brasileño es reconocer que ha llegado a insultarse en partidos con Terry y Lampard e incluso llegó a las manos con Drogba: pero no cree que sea malo y, sobre todo, presume de que él no se deja intimidar por grandes nombres.
Aussie del futuro. Apunten un nombre: Mustafa Amini. Centrocampista del Borussia de Dortmund. Uno de sus fichajes baratos, procedente de los Mariners. Australiano, padre afgano y madre nicaragüense. Diestro y especialista en tirar a puerta todo lo que pasa por la frontal del área. Aún no ha debutado en Champions, pero su pelo afro pelirrojo le hace aún más peculiar. Otro día hablamos de crestas.
