Actualizado

Actualizado a las

Opinión

Opinión

Yo digo Urizar

Acierto contra emoción

Es verdad que la FIFA y la UEFA mantienen discrepancias por la utilización de la tecnología en el fútbol. Esto viene de lejos. Desde el Mundial 66, con el 'gol fantasma' del inglés Hurst a Alemania. Desde entonces ha surgido la polémica cada vez que se ha repetido la situación en un Mundial, la última con el 'gol no gol' de Lampard en Sudáfrica. En la década de los 70 la mayoría de los árbitros estábamos en contra del uso de la tecnología. Pero poco a poco el colectivo ha ido cambiando su postura y creo que a día de hoy son más los que apoyan la idea que los que están en contra.

Pero tendrá que ser la Internacional Board, siempre más próxima a la FIFA que a la UEFA, la que tenga la última palabra. De momento ha autorizado las pruebas en el Mundial de Clubes. Pero con una condición importante: que sólo los árbitros conozcan la decisión del 'ojo de halcón' y que, en última instancia, sean ellos los que decidan. Esto supone proteger la autoridad del árbitro, y ayudarle a cometer menos errores. Desde este punto de vista, y dando por infalible el nuevo invento, nada o poco que objetar.

Los dineros y los intereses del fútbol han crecido tanto que no se le puede dar la espalda a la tecnología. Pero hay que tener cuidado. Porque tras el 'ojo de halcón' para los goles, se desarrollará otro para los fueras de juego, y puede que también para las líneas de fondo. Se ganará efectividad, pero se perderá parte de la esencia del fútbol, que también es discusión, polémica y emoción.