Yo digo Antonio Gallardo
El éxito desde el silencio
Antonio Gallardo
Sevilla y Málaga comparten retos y ambiciones. Jugar la Champions, ser alternativas de poder, incordiar la hegemonía de los transatlánticos Barça y Madrid... Así lo marcan sus hojas de ruta. Y así lo exigen los brazos armados de cada proyecto: José María del Nido y Manuel Pellegrini. Ambos comparten pretensiones, pero no métodos de exigencia. Pellegrini transita en el sendero de la calma, del mensaje suave, del éxito silencioso. Imperturbable. Sin estridencias. Salvo en contadas situaciones, sus bravuconadas se limitan a buscar la forma de hacer funcionar a su equipo alrededor del balón. Y ahí están sus logros: fútbol y resultados.
Choca frontalmente la prudencia del Ingeniero con el látigo de Del Nido. Siempre le ha gustado el bullicio al presidente sevillista. Ayer volvió a arengar en público y de forma enérgica a su plantilla, a la que alterna raciones de palo y zanahoria. Pero lo cierto es que esa mano dura de Del Nido ha ido perdiendo efectividad al mismo tiempo que ha bajado la eficacia del excelente ojo clínico de Monchi. Fue el ruido un compañero más de viaje en el Sevilla triunfal de hace no tanto. Pero no la clave. También se alcanza el éxito desde el silencio. Pregúntenle a Pellegrini.
