Actualizado

Actualizado a las

Opinión

Opinión

Yo Digo Noemí de Miguel

Que McManaman reparta suerte... a quien la necesite

Noemí de Miguel

Otro Calcio. Mañana sabremos los rivales de los equipos españoles en Champions. La Juve puede serlo de Madrid y Valencia. "Hemos cambiado", dijo Prandelli, seleccionador italiano. Lleva razón. Hay que desterrar catenaccio como denominador común italiano. Los bianconeri tienen carácter ofensivo. Su creatividad pasa por las botas de Andrea Pirlo, roídas de tantos pases maravillosos. Pero, sobre todo, intensidad y ambición. Es el legado de Conte. Demanda un 9, pero la cesión de Drogba o Villa parecen complejas. Suplir a Lucio en la defensa, que no aguantaba más lejos de su añorado Brasil y Asamoah, el lateral que disputará la Copa de África. Con más o menos piezas, el técnico estará en la banda en febrero, ansiando completar su puzzle más allá de los Alpes.

Peligro alemán. El Bayern, viejo conocido en España, jabalí herido tras la derrota en la última final. Peligro acompañado de orgullo germano ronda al Madrid. Los blancos, sufrieron ya la personalidad del Dortmund, el descaro de unos jóvenes en el equipo con mejor radar de Europa en las últimas temporadas, que podrían ser la peor noticia para el Valencia.

Acento colombiano. El Oporto puede caer al lado de Málaga y Barça. La garra de lo dragones tiene acento colombiano, Jackson Martínez. Máximo goleador del equipo, internacional, 26 años. Pero su mayor potencial reside en la perfecta combinación con Varela y James Rodríguez, la línea de ataque de Vitor Pereira. Movilidad, creatividad y efectividad. Y proyecto, con el anuncio del fichaje de Diego Reyes, prometedor central mexicano, que creció en el América y llamó la atención en los Juegos. Ni los ingleses ni el Benfica. Será del Oporto, pero después de Wembley.

Mucho orgullo. Pero los cuatro españoles serán mañana un nombre en una bola, el veinticinco por ciento de los equipos. Siempre con respeto, pero ellos no tienen un contrato vitalicio con Messi, Xavi o Puyol como el Barça. Ni a Isco, admirado ya en Europa en un Málaga debutante, que fue el primero en ganarse un puesto en el sorteo. Ni un Valencia herido, como Soldado, garantía de gol y trabajo para volver en febrero recompuesto con Valverde. Ni un Madrid que tiene el récord de llegar a esta cita 16 veces consecutivas y Mou, con Oporto e Inter, también fue segundo de grupo, pero ganó el torneo. Las bolitas dando vueltas en la sede de la UEFA en Nyon. Qué McManaman, exjugador y embajador de la final de Wembley, reparta suerte... A los equipos extranjeros.