Yo Digo Noemí de Miguel
Queridos Reyes Magos: para mi equipo de Champions quiero...
Noemí de Miguel
Fútbol navideño. El fútbol en España, estos días sin Liga, se juega en la calle: torneos de niños, pachangas con amigos en los que un mal control te hace consciente del paso del tiempo y no rematar un córner es culpa de los polvorones. Un deporte parte de nuestra educación sentimental, de nuestros recuerdos y que socializa, mayoritariamente, en positivo. Hasta el cuñado con el que rozas es menos antipático si es de tu equipo. Y esas charlas de sobremesa, encantadoras escenas en las que distintas generaciones inculcan y se crian en fútbol.
Es tan fácil. Un balón, dos equipos y un par de marcas en el suelo. "Un pitido largo y seco, empieza el partido, empieza la vida" lo leí en el campo de la Fortitudo, el del niño Totti. Símbolo de pasiones inocentes que siempre vendrán con nosotros, como los buenos deseos, los típicos, perfectos para los cuatro equipos españoles en Liga de Campeones.
Paz. La crispación no es amiga del buen rendimiento. Crisis o tensión aparecieron en el discurso navideño de Florentino Pérez. El presidente del Real Madrid apeló a la unión. El deseo de los madridistas que aún sueñan con una épica remontada en Liga. Y con la décima en Europa. Ese clavo ardiendo es, precisamente, su nexo, el de todo el madridismo ante el Manchester United.
Salud. Tras el "Queridos Reyes" y el "he sido buen@" siempre hay un "quiero". En el fútbol: "Ficharía", "que ganemos"... No acaba la ambición, es lícita la competitividad. Pero todos nos hemos alegrado con la foto de Tito Vilanova despidiendo el año haciendo deporte. También con el regreso inminente de Abidal.
Dinero. Las cuentas las hicieron en Málaga, según el club siguiendo el fair play financiero. Pero la UEFA puede dejar sin Europa a uno de los mejores equipos de la primera fase. Más socios que nunca escriben su carta a los Reyes Magos de Oriente. A los clásicos, no a sus dueños. Borrón a esas primeras líneas pidiendo refuerzos en una plantilla escasa. Ahora pone que el TAS les ampare.
Amor. El zapping estos días se llena de películas cargadas de milagros, nuevas relaciones, reconciliaciones... época propensa para apaciguar los ánimos. Punto y a parte en el Valencia, porque la situación entre directiva y afición no tiene fácil solución. Y, sin tiempo, la plantilla requiere del apoyo de su público. Para esta próxima jornada de Reyes, para enfrentarse al PSG en febrero.
