Yo digo Juan Cruz
Los detalles de Pedro
El fútbol, como cualquier manifestación en la que el creador debe improvisar para activar el genio, depende de la precisión aprendida. Si no sabes, si no tienes experiencia, es imposible improvisar. Ayer este Barça que Tito ha adiestrado en la perfección ensayada por Pep dio un concierto de precisión en los primeros treinta minutos, y a partir de ahí improvisó. En la improvisación halló pletórico a Pedro, situado donde otras veces ha estado Messi.
El mejor jugador del mundo decidió echarse atrás, actuar como un Xavi 2, sin que Xavi 1 dejara de ejercer el poderío de su intuición. Esas combinaciones tenían, pues, una enorme autoridad. Ese aplomo fue el que convirtió el juego azulgrana en una maravilla que el marcador registró con una contundencia abrumadora. Era una reivindicación de lo que llevan aprendido. Por eso fue importante escuchar a Pedro dedicarle el partido a Vilanova, que también jugó.
