Opinión

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Yo Digo Miguel Cardenal

Juan de Dios y el compromiso

Miguel Cardenal

Ver un entrenamiento de la Selección española de balonmano invita siempre al optimismo. El compromiso que ha reflejado el equipo de Valero Rivera estos días en las instalaciones del CSD es el eslabón final de un proceso que se inicia en una Federación, que con la jerarquía de Juan de Dios Román, ha trabajado día y noche en la organización de un Mundial en tiempos difíciles y de austeridad.

Juan de Dios es un clásico de nuestro deporte. Conozco como aficionado todas sus hazañas. Y ahora que he vivido a su lado en la grada partidos en los Juegos, uno intuye que en el banquillo su nivel de conocimientos y su pasión ha debido ser fascinante. España respira balonmano. Las marquesinas de los autobuses en las calles de Madrid nos los recuerdan. Viran Morros, Víctor Tomás, Julen Aguinagalde y Alberto Entrerríos seducen a los aficionados en los carteles para que apoyen a la selección española en la Caja Mágica. Y les digo que merece la pena. Es un grupo sólido, que pinta bien. Por analogía y viendo su excelente campaña de body paint, aplicando imaginación donde no sobran los recursos, los internacionales españoles forman un grupo maduro, capaz de ilusionar, con solvencia, sin ansiedad, intentando aspirar a un título que es un sueño para toda la familia del balonmano hispano.

La clave de la España de Valero Rivera es el colectivo. Hay selecciones que presumen de estrellas y que vuelcan todo su poderío en la acción individual. Nuestro poder reside en el vocablo EQUIPO, con mayúsculas. En los Juegos la plantilla la componían 14 jugadores. La normativa en el Mundial se amplía a 16. Y por ahí, España gana en espíritu, en el valor de las rotaciones, en el poderío del banquillo, pues la selección a pesar de las bajas de última hora de Raúl Entrerríos y Christian Ugalde, tiene recursos y expande su imagen jugando en los mejores clubes europeos.

Clubes españoles de prestigio -Barcelona Intersport, Atlético de Madrid y Fraikin Granollers- y equipos de crédito como Nantes, Paris Saint Germain y Rhein-Neckar Löwen nutren a la Selección española que ultima su debut ante Argelia mañana en Madrid.

España no tuvo fortuna en los Juegos de Londres. Un rebote inesperado en la recta final y un gol en el último segundo de Francia nos privaron de acceder a una medalla. Es el momento de volver a ser competitivos. Comienza el Mundial y es legítimo agradecer el apoyo de empresas como Rasán, Viajes Halcón y Helvetia, patrocinadores habituales del equipo nacional, y a la inestimable aportación del selecto conjunto de anunciantes que sirven de locomotora del campeonato. La Selección española de balonmano dará la cara. Con optimismo y con capacidad de convocatoria, España estrena con orgullo una participación que puede ser histórica.

Miguel Cardenal, secretario de Estado para el Deporte.