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Yo Digo Alfredo Relaño

La fea infidencia de Sánchez Arminio

Cinco partidos a Sergio Ramos. Normal. Insultar al árbitro no debe salir gratis. Sergio Ramos perdió los nervios. Ayza no había estado bien. Con un buen arbitraje, el Madrid hubiera llegado al descanso con todo resuelto. Pero ese gol increíblemente anulado a Cristiano, más el penalti por empujón a dos manos en el área, más la no expulsión de Túñez en la jugada de la frontal cargaron mucho a Sergio Ramos, que perdió los nervios. Es una explicación, no una justificación, conste. Lo que hizo no lo debió hacer y seguro que él es el primero en reconocerlo. Cuestión del ambiente interior del club.

Porque hay mucho nerviosismo interior, hay un ambiente gratuitamente alborotado por el manager-entrenador, que se deja llevar él mismo por raros impulsos. Ese balonazo al túnel fue grotesco. Y ese mismo nerviosismo de todos, por cierto, impidió que alguien se acordara de sugerirle a Ramos un arrepentimiento 'espontáneo', de esos que rebajan sanciones si se pide perdón enseguida. Alguien le podía haber llevado nada más acabar el partido al vestuario arbitral para pedir perdón, pero a nadie se le ocurrió. ¿Es que no hay nadie ahora mismo en el club que tenga la cabeza en su sitio?

Así que pasó la noche. Y luego, sí. Luego Sergio Ramos llamó a Sánchez Arminio. Demasiado tarde. Aunque al menos sirvió para retratar a Sánchez Arminio, que hizo algo horrible: ir a la radio a contarlo. Una deslealtad que desacredita a alguien que está en un cargo así. Una infidencia que viene a confirmar la vieja impresión del Madrid de que de este hombre no puede esperar el club nada bueno. Por cierto, Roncero se queja del trato de que gozó ("¿Quieres que te pegue? ¿Eh? ¿Quieres que te pegue....?") hace poco el meta del Barça B. Vean el video en As.com. Es chocante de verdad.