La actuación del colegiado
A Teixeira II no le pudo la presión
Pero tuvo dos fallos: hubo penalti a Cristiano y pudo echar a Coentrao
Urízar Azpitarte
A Teixeira II no le pudo la presión, y sí al Valencia. Esto le sirvió para hacer uno de los mejores arbitrajes de su carrera en la primera parte. Pero cuando tuvo el resultado muy claro, en la segunda mitad, no estuvo tan concentrado y con la punta de tensión que se necesita ante un partido tan importante como era el de ayer, y más cuando venía calentito después del choque de Copa. Claro que cuando salió, al principio, la presión fue tremenda, y ésta se fue apagando mientras iban cayendo los goles.
Pudo hacer un partido perfecto en todos los sentidos y lo estropeó un poco con dos acciones que, dado el resultado, no tuvieron trascendencia alguna. Una fue en el minuto 70, cuando no señaló un penalti claro de Rami sobre Cristiano Ronaldo. El francés se despreocupó del balón y fue a derribar al portugués. Hubo una jugada muy parecida en la primera parte, y además con los mismos protagonistas. Fue en el minuto 6. Pero aquí acertó al no pitar penalti. La carga de Rami fue legal porque el balón estaba en disputa.
El otro error de Teixeira II fue en el minuto 72, cuando no sacó tarjeta amarilla a Coentrao, que había interceptado el balón con el brazo (lo tenía por encima de la cabeza) para impedir un centro. No estaba dentro del área, pero hubiera sido su segunda amarilla. La primera la vio de manera correcta en el minuto 29 al despejar con el codo. Encima, mintió con sus gestos al árbitro diciéndole que le había dado con el pecho. Además, enseñó amarilla a Gago (pudo ser roja) en el 39' por una fea patada a Xabi Alonso.
Una pena, pero debe de estar contento con su arbitraje porque analizando las jugadas vemos grandes aciertos. Como ocurrió en el 23', cuando, con toda la presión, Jonas se tiró dentro del área antes de que Higuaín metiese la pierna. Fue descarado pero difícil de ver. Eso era provocar, tal y como estaba el ambiente. Y estuvo bien amonestado. También destaco la labor de los asistentes. Estuvieron perfectos los dos.
