Actualizado

Actualizado a las

Opinión

Opinión

yo digo Alfredo Relaño

Casillas conduciendo a una sola mano

Entre la polvareda de cuánto aguantan o no aguantan los capitanes del Madrid a su entrenador (yo creo que le aguantan muy poco) emerge el verdadero problema del Madrid para los próximos dos meses: Casillas no va a estar ni en la semifinal de Copa ni en octavos de la Champions. Es un problema mayor que va a colocar a Mourinho ante la tesitura de apostar de verdad o no por Adán, ahora ya sin faroles. O eso, o salir al mercado a por un buen guardameta con posibilidades de aguantar esa portería en condiciones particularmente difíciles: con la temporada en juego y con todas las miradas encima.

Curioso lo que le ha pasado a Mourinho. Será verdad eso de que Dios castiga sin piedra ni palo. Nadie se imaginaba un Madrid sin Casillas desde hace mucho tiempo. Ni siquiera Florentino, que tanto acarició la tentación de fichar a Buffon o a algún otro pero no se atrevió a hacerlo. Tan poco concebible es un Madrid sin Casillas que nada más producirse su lesión corrió el macutazo de que no era para tanto. Nadie quería imaginar eso grave. A tanto llegó esa confianza (¿o era algo malicioso?) que a la vuelta de Valencia fue él solo, conduciendo su coche a una mano, al hospital, a pasar la primera revisión.

He ahí algo asombroso. Esa foto de Casillas, el mejor portero del mundo, abandonado por su club, conduciendo a una mano en la madrugada para ir al médico me parece la expresión gráfica más extrema del despelote de una institución que cada día se desmerece más a sí misma. ¿Qué más tenían que hacer tantos auxiliares como pululan en torno a la expedición, directivos, delegados, personal médico, cuadrilla mourinhana, etcétera, etcétera, que acompañar a Casillas a esa revisión? ¿Se imaginan algo así con un Kobe Bryant o un Federer? ¿En qué clase de cosa han convertido al Real Madrid?