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Yo digo Tomás Roncero

Julio César conquistó el Camp Nou...

El 28 de abril de 2010 vi por primera vez a un brasileño firmar una gesta futbolística sin el balón en los pies. Era Julio César, el porterazo del Inter. Sí, aquel equipo acorazado que de la mano de Mourinho firmó una gesta en el Camp Nou que le permitió ganarse su fichaje por el Madrid. Fue la famosa Noche de los Aspersores, que para el madridismo se celebra casi como si hubiera sido una Copa de Europa más en el palmarés. No olviden que si el Barça llega a eliminar al equipo de Mou se hubiera plantado en la final del Bernabéu, con 40.000 culés en las gradas de nuestro santuario...

Aparte del éxito indiscutible de Mourinho al lograr eliminar, con uno menos en el campo por expulsión de Motta, al súper Barça de Guardiola, fue Julio César el principal verdugo de los azulgrana. Le recuerdo hasta seis paradas antológicas. Especialmente un tiro durísimo y ajustado al palo de Messi, de esos que los arqueros suelen ver cuando la pelota ya está dentro. El portero con nombre de emperador romano se lanzó como un felino y la rebañó con la punta de sus dedos. Messi, que esa noche se estrelló siempre contra el muro brasileño, se desesperó... El Madrid tiene hasta el jueves para contratar a un portero de garantías que haga de Iker durante dos meses (¿misión imposible?). Pero, mientras, quiero ver a Adán ante el Getafe y el miércoles en Copa. El canterano no ha sacado buenas notas, pero ahora que sabe que Iker no estará detrás en el banquillo puede rendir mejor. Ánimo, chaval.