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Yo digo F. Javier Díaz

Sensaciones del pasado

El Atlético ofreció una buena primera mitad, pero en la segunda fue inferior a un buen Athletic. Los del Cholo deben pensar ya en el encuentro copero del jueves ante el Sevilla. Será el mejor bálsamo para olvidar lo ocurrido ayer.

Los goles. El Atlético cayó ante el Athletic y el partido nos llevó a otros tiempos, esos en los que el equipo madrileño caía con facilidad ante cualquier rival que le pusiera en el más mínimo aprieto. Ahora el Atlético es otro, un conjunto competitivo al máximo y con una entereza pocas veces vista en la entidad del Manzanares. Pero después de un primer tiempo bonito, con ocasiones y con llegadas de uno y otro equipo, en el segundo, los del Cholo no pudieron dar más de sí. Mitad por el buen partido del rival, mitad porque el jueves espera la Copa, mitad porque el Athletic le tenía muchas ganas a los de Simeone por lo ocurrido en Bucarest... Ese cúmulo de cosas propició que el Atlético cayese, que la distancia ante el Barcelona vuelva a ser sideral y que el Real Madrid esté a cuatro puntos. Hasta ahí, la parte negativa.

Gran colchón. Pese a la derrota, el Atlético tiene un colchón de doce puntos (cuatro encuentros) con respecto a cuarto y quinto clasificado. Los rojiblancos tienen una gran distancia con respecto a Málaga y Betis, por lo que muy mal lo tienen que hacer los futbolistas del Atlético para no conseguir el gran objetivo marcado a principios de campaña: alcanzar la Champions. Quizá por eso hubo varios cambios en el equipo, consciente el técnico de que hay un enfrentamiento ante el Sevilla en Copa con la mitad del año en juego. El Atlético jugó ante el Athletic sin Miranda, Gabi (sancionado) y Falcao. Tampoco jugó Koke. De todos ellos, quizá la ausencia más destacada sea la de Gabi, un jugador que es casi medio equipo, que manda, ordena, para el juego... Se nota cuando no está.

Las ganas. No era sencillo llevarse algo positivo de San Mamés, pues el rival tenía la imperiosa necesidad de sacar puntos para no verse más abajo. Además, el conjunto bilbaíno tenía ganas de revancha tras el partido de Europa League de la pasada campaña y el encuentro de Liga jugado en el Calderón. Y esa intensidad que mostraron los jugadores de Bielsa fue decisiva a la hora del resultado final.

Mala racha fuera. El Atlético encadena siete partidos consecutivos sin ganar lejos del Calderón. De los últimos diez encuentros como visitante, ha ganado uno. Delante de su hinchada, el conjunto arrolla y fuera sufre más. Esta temporada ha perdido en Mestalla, Bernabéu, Camp Nou y San Mamés. Feudos en los que se puede caer derrotado. Lo más positivo es que el Atlético gana los partidos que tiene que ganar. Es decir, no falla cuando no tiene que hacerlo y saca los puntos ante los conjuntos, en teoría, más asequibles.

La primera vez. Simeone, como jugador, había conseguido seis victorias y un empate en los enfrentamientos ante el Athletic. Y como entrenador, tres triunfos (incluyendo la gran final de Bucarest). El argentino, que había saludado efusivamente a Bielsa antes del encuentro, se encontró con su primera derrota ante el conjunto bilbaíno. Algunos seguidores no olvidaron el pisotón a Julen Guerrero en su etapa de futbolista. Pero el encuentro discurrió con un buen comportamiento. Lo negativo fue la lesión del local Ekiza.

San Mamés. Fue la última vez que el Atlético jugó en La Catedral y no pudo sacar algo positivo. Lo único que el club del Manzanares se trajo a Madrid fue una réplica a escala del estadio y parece claro que la rivalidad deportiva no está reñida con los buenos modos y detalles de este tipo. Para todos los que forman la familia del fútbol, jugadores, dirigentes, aficionados y periodistas, siempre fue algo especial acudir a este estadio.

La Copa. El Atlético está a dos partidos de jugar una nueva final copera y seguro que el jueves el equipo madrileño será un conjunto diferente al de ayer. El mejor bálsamo para lo de anoche será este próximo jueves, a las 22:00 horas, ante el Sevilla. Ahí seguro que los rojiblancos no fallarán. Disputar el partido más bonito del año (una finalísima de Copa) está en juego. Y para la afición, mucho más. Para la gente es soñar con un título. Y eso es mucho. El Atlético volverá a ser el de ahora y no el del pasado.