Yo digo Juan De Dios Román
Infinitas gracias a todos
Juan De Dios Román
Apenas han transcurridos 24 horas desde que la Selección española se proclamara por segunda vez Campeona del Mundo; 2005 en Túnez y 2013 en España han sido los escenarios en los que el balonmano español se ha situado en la cota más alta reservada a los elegidos. No podía este deporte alejarse de la senda de éxitos por la que caminan otras muchas especialidades en nuestro entorno. Nos unimos de nuevo a la larga lista de éxitos del deporte en este país, con orgullo y humildad al tiempo que felices en la defensa a ultranza de los valores del deporte.
Como presidente del Comité Organizador de la XXIII edición, deseo transmitir con urgencia el agradecimiento a todos los que han hecho posible este extraordinario acontecimiento que ha recibido innumerables muestras de felicitación de todo el mundo y, en especial de los países participantes por la excelente organización.
Ello no hubiera sido posible sin el esfuerzo de todos y cada uno de los componentes de los diferentes comités locales de Barcelona, Granollers, Guadalajara, Madrid, Sevilla y Zaragoza, las sedes. No hubiera sido viable sin la generosidad, disposición y buen hacer de los más de mil voluntarios, jóvenes y mayores, implicados en acciones oscuras e imprescindibles. A todos infinitas gracias. En momentos difíciles, el apoyo institucional de una parte, y de los patrocinadores de otra, con los esfuerzos a los que obliga la situación económica que atravesamos, han aportado medios para que hayamos realizado un Mundial que, con marchamo de austeridad, haya sido calificado de sobresaliente en todos los aspectos organizativos. Igualmente gracias infinitas extensivas a TVE y a los medios de comunicación por su exquisito y amplio tratamiento al evento que nos ha permitido abrazarnos con millones de aficionados y amantes del deporte en general que han conocido en profundidad los valores de esta especialidad.
Finalmente la guinda del pastel; infinitas gracias y admiración total por la imagen ofrecida por los deportistas ejemplares que han formado la Selección; los técnicos y oficiales que junto a los jugadores han mostrado en todo momento, y no sólo en el juego, la cohesión imprescindible que definen a un equipo extraordinario, sin tacha. La lección de la final pasará a la historia del balonmano mundial por el inmenso espectáculo frente a Dinamarca. A todos infinitas gracias en nombre del Comité Organizador. Nos habéis hecho fácil nuestro trabajo y devuelto con creces el esfuerzo realizado.
