Opinión

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Yo digo Tomás Roncero

En Granada hay mucho en juego

El fútbol es un estado de ánimo y el Madrid necesita prolongar en Los Cármenes el perfil esperanzador y vibrante que se vio en Mestalla (0-5) y en el Clásico. Dar la Liga por perdida sería un error y más aún tomarse el partido de Granada como un trámite sin fuste. Para empezar, el equipo de Quique Pina (un presidente joven y atrevido que ha copado el mercado de enero) ha sabido dar un golpe en la mesa para intentar plantarle cara mañana al equipo de los 100 puntos y 121 goles. El Madrid de las últimas semanas sí se parece a ese campeón que devoró hace unos meses todos los registros conocidos. El Granada de Alcaraz no se amilanará y con la llegada de Nolito, Buonanotte, Aranda y Recio saldrán sin complejos, arropados por una afición que cree en la permanencia.

En Granada vi firmar la temporada pasada su 'finiquito' a Kaká y a Sahin. Mourinho les sacó en el once titular y les cambió en el descanso, harto de su indolencia y falta de empeño. Un gol en propia puerta de Cortés permitió al Madrid ganar un partido que tenía perdido, lo que le habilitó una semana después para llegar a los famosos 100 puntos. La de mañana será una buena prueba de fuego para un equipo que va recuperando efectivos. Vuelven Ramos, Coentrao y Di María, Marcelo ya está operativo y Diego López se muestra fiable y resolutivo. Ganar en Los Cármenes es clave para meter presión al Barça (si el Valencia le gana en Mestalla, la diferencia quedará en 12 puntos) y para llegar a la cita con el Manchester en plenitud. Física, anímica y mental.