Yo digo Enrique Árbol
Una persona que merece más cariño
Enrique Árbol
Granada es la tercera ciudad de España con más parados, después de Cádiz y Ceuta. Cunde la desesperanza y el desánimo. Esa realidad social y económica no se corresponde con un equipo en Primera, que sólo es posible gracias a la inversión y la gestión de Quique Pina, un señor de Murcia que hizo en un periquete lo que los granadinos no supimos hacer en 35 años. Por eso llama la atención tanta falta de cariño de los aficionados, en general, y alguna sobra de mala educación, en particular, de quienes le insultan y le ponen mal cuerpo. Tanto, que alguna vez se ha quedado en casa.
Es verdad que el fútbol no tiene memoria, que no nos acordamos de que hace tres años jugábamos en Lepe, que los abonos son caros y los horarios peores. También es verdad que Pina no es una ONG y se marchará por la misma puerta que vino cuando esta historia no le interese. A Oviedo, a Cádiz o a Sebastopol porque en todos los sitios buscan a un Quique Pina que les devuelva la alegría. Le recibirán con los brazos abiertos y menos malafollá. Si Pina ha elegido Granada para su proyecto debe ser por algo; no dejemos que se desilusione y se lleve su invento a otra parte. Llega el Real Madrid. Y hoy toca disfrutar.
