yo digo Noemí de Miguel
Oro parece, de plata es la Champions. Apariencias y realidades del fútbol
Noemí de Miguel
A gol por chupito. "En un partido, las cosas iban mal, no llegaban los goles... Entró al vestuario al descanso, sacó la petaca y se tomó un par de chupitos de bourbon. Salió y marcó dos. El Rangers ganó", me contó Novo en Glasgow, cuando jugaba allí. Son esas historias que circulan en torno a Gascoigne, ingresado en una clínica tras un nuevo capítulo de crisis alcohólica. No parecía tan negativa la inspiración etílica en ese momento. Pero lo es. En Mestalla, amable y sonriente, conocí a Adriano en un partido de Champions. Otro jugador talentoso, potente, imparable que acabó con un acompañante en Roma para evitar que no se descentrara del fútbol. Dos sueldos por uno para rentabilizar un fichaje. Dura espiral en la que los ídolos pasan de provocar admiración a pena.
Entre ceja y ceja. Balotelli ya no quería jugar en el City. Huella dejó. En los chicos de las inferiores a los que les lanzó unos dardos desde la residencia de la ciudad deportiva. Y entre los aficionados cuando su talento se imponía con suficiencia. El destino era claro. No tuvo empacho en comprar la camiseta del Milán siendo jugador del Inter. Y dicen que Berlusconi se frota las manos ante su reaparición política en Italia teniendo en su equipo a ese chico de origen africano y mamma adoptiva italiana. Llegó, debutó y marcó.
Sin destino ideal. Nené ya ha marcado su primer gol con el Al Gharafa de Doha. Delantero brasileño de 31 años firma por un club de Catar. Típico titular para el final de una carrera. Pero Anderson Luis de Carvalho es competitivo, mucho. Por eso habló con Ancelotti, con quien tiene una gran relación, aún sin minutos en un PSG cargado de estrellas, para ir de un equipo Champions a otro. De París a Milán con carta de libertad. Un pacto roto por el director deportivo, Leonardo, que no quiso perder un efectivo a coste cero y verle en su más que probable próximo destino. Los qataríes han pagado casi 15 millones de dólares, Nené recibirá 4,5 al año. Si fuese por dinero, en China le ofrecían 8 en mayo.
A 100. Gesto inusual en una jornada de escupitajos, planchazos e insultos: un central en un córner agarra el mechero que su compañero quiere entregar al árbitro y lo lanza lejos. Es Puyol. Un gesto de "a lo que estamos, al fútbol". Un año después, demasiado tiempo por las lesiones, vuelve a La Roja. Tuvo que esperar su partido cien como internacional. Será en el Khalifa Stadium de Catar. Un millón y medio de habitantes con la mayor renta per cápita del mundo, en el que sobra dinero, pero carecen y sueñan con los grandes futbolistas. Buen ejemplo de lo que debe ser un jugador, Puyol, y modelo de fútbol en el que inspirarse el de La Roja. Su academia tiene un lema precioso: Haz realidad tus sueños.
