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Yo digo Antoni Daimiel

El Barcelona ganó media Copa el jueves

Después manejó con criterio su presupuesto y plantel

Antoni Daimiel

Gestión Técnica. El Barça ganó media copa el jueves. Superó in extremis por mejor manejo de los últimos detalles al Madrid, el único rival de su entidad de alto standing. A partir de ahí se ha ocupado de manejar con criterio su mayor presupuesto y mejor plantel ante el Caja Laboral y el Valencia para conquistar su tercera copa en cuatro ediciones. Ahora que cumple cinco años al frente, Pascual puede contar ya en su historial tres Ligas, tres Copas, tres Supercopas y una Euroliga.

Administración de recursos. Los equipos con recursos tienen que priorizar la atención para ser rápidos y precisos a la hora de recurrir a una segunda herramienta cuando te falla la primera. El Barcelona no pudo anotar con regularidad desde la línea de tres puntos ni contra el Madrid ni en la final, pero fueron capaces de atender con prontitud la capacidad ofensiva y el dominio de las zonas rivales por parte de sus hombres altos principales, Tomic, Jawai y Lorbek, y de alimentar a Mickeal.

Especie en extinción. La principal crítica de esta temporada a la nueva plantilla del Barça, con la llegada de Tomic y Jawai en lugar de Ndong y Vázquez, era que el cuerpo interior del equipo pudiera ablandarse o que la teórica rebaja en intimidación pudiera repercutir en el rendimiento defensivo general. La crítica no contemplaba cuántos equipos hay en España o Europa capaces de poner a prueba estas sospechas dentro de la zona azulgrana. Los grandes pívots anotadores están en extinción.

Los más valiosos. El MVP Mickael ha hecho un buen torneo, pero no ha sido ni el jugador más regular ni el más valioso. Su actuación no pasó de discreta en la semifinal contra el Caja Laboral. Tomic fue el más decisivo en la victoria contra el Madrid y ha sumado en todos los partidos al igual que Marcelinho Huertas. La dirección del base brasileño es impagable porque promediar nueve asistencias en veinticinco minutos de media en una competición como ésta, es ciencia ficción en el baloncesto FIBA actual.

Lo que pudo. El Valencia tuvo un papel más que digno en la final. Perasovic dispuso en el inicio una efectiva defensa de ayudas sobre Navarro. Encontró un buen punto defensivo al final del primer cuarto a base de tapones y al inicio del segundo cuarto con tres jugadores altos en pista, pero no le resultó la defensa zonal posterior para proteger su pintura. La baja no recuperable de Gelabale y un desaparecido Kelati en semifinales y la final, ha limitado el rendimiento de su juego de perímetro más de lo deseable.