Opinión

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Yo digo Juan Mora

Antón nos deja en entredicho

Jorg Jaksche ha lanzado una grave acusación, y extendido la responsabilidad del dopaje a los "gestores y administradores de los equipos". Él estuvo con Manolo Saiz y sabía lo que se cocía en ellos. La cuestión no es baladí, porque Saiz no era sólo el director de ellos, sino el propietario. En 2003 creó una sociedad, Active Bay, para "gestión, fomento y práctica del deporte" con la finalidad de ser dueño de la licencia ProTour. De esta manera consiguió que después de la ONCE, Liberty y Astaná fueran meros patrocinadores. Saiz se hizo propietario de la licencia una vez que su amigo Manuel Piñera no quiso saber nada del ciclismo, al ver los escándalos que se avecinaban. Saiz compartió entonces la sociedad con otro buen amigo: Pablo Antón.

Antón, copropietario y gerente de los equipos de Saiz, se convirtió en su mano derecha. Implícitamente, por tanto, fue nombrado ayer por Jaksche como presunto gestor y administrador de sus equipos. La cuestión no tendría mayor importancia si Antón se hubiera desvinculado del ciclismo, pero desde el pasado 1 de febrero pertenece al Consorcio Fiscal del Mundial de Ponferrada 2014, y nada menos que a su comité ejecutivo. Una manera de seguir pagando sus servicios por haber sido quien montara la candidatura. Ahora volveremos a estar en boca de todos, pues, que se sepa, Antón ni ha dimitido ni le han cesado. Definitivamente, hay que huir de toda la gente que escribió el pasado ciclista si queremos recuperar la credibilidad.