Actualizado

Actualizado a las

Opinión

Opinión

Sólo se ve la punta del iceberg

Durante tres horas y diecisiete minutos estuvo Manzano contestando a las preguntas de los letrados y de la jueza. Fueron tres horas y diecisiete minutos en las que se pudieron apreciar asombro y perplejidad entre los propios letrados cuando Manzano detallaba con minuciosidad cómo se dopaba. Los letrados, naturalmente, lo conocían todo, pues las confesiones del ciclista en AS forman parte del sumario, pero una cosa es leerlo, y otra, escuchar de sus propias palabras hasta qué extremos pueden llegar semejantes atrocidades. Y, sobre todo, llegar a la conclusión de que el dopaje estaba generalizado en el pelotón. Por eso, se hace necesario un juicio sobre el dopaje. Porque en el de la Operación Puerto sólo aparece la punta del iceberg.

Éste es un juicio por un presunto delito contra la salud pública a raíz de la Operación Puerto. Pero dopaje, por lo que se está apreciando en el juicio, había a raudales. Un escándalo. ¿O es que todo el tinglado que cuenta y denuncia Manzano era para uso exclusivo de él y su equipo? Éste es un juicio del que salen demasiadas derivaciones y nombres como para, una vez acabado, olvidar el tema. Julia Patricia Santamaría, la jueza, está obligada a soslayar determinadas cuestiones para no salirse del procedimiento y evitar que se pida la nulidad del proceso. Diría, incluso, que está tan absorta en él, que no considera los asuntos que tan mala imagen nos deja. Nuestra Agencia Antidopaje tendrá trabajo más que de sobra en cuanto acabe el juicio.