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Opinión

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Energía contra pegada

Gran parte del éxito del Rayo Vallecano reside en su energía. Dispone de una fuerza concéntrica contagiosa, colectiva, capaz de hacer mover a todas las piezas, incluso a quien en su carrera no se distinguió por el sufrimiento: Trashorras, digamos. Paco Jémez ha implantado una idea de fútbol elaborado, apoyado en la fuerza ininterrumpida de sus jugadores. Contra este meteorito va a chocar el Madrid. Un Madrid que precisamente no tiene la cabeza muy en la Liga, lo que anuncia un partido cuesta arriba para los de Mourinho, salvo sorpresa por aquello de la pegada intrínseca de los blancos.

Contra la energía rayista, la calidad madridista para llegar al gol. El Madrid necesitará explotar sus mejores recursos técnicos, tanto los individuales como los colectivos, basados sobre todo en la velocidad de balón. Kaká tiene que asomar más que nunca, igual que Benzema, con la cuenta pendiente de volver a su mejor versión ante la red. Y no hablemos de Cristiano, a quien el Bernabéu se encomienda ya por sistema. El Rayo toca y no se achica, domina la bandas con laterales y extremos guerrilleros, todo ello sin maltratar el balón. El partido se presenta de alto esfuerzo físico... e incierto.