Opinión

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Leo Baptistao le dijo 'no' al Castilla

Leonardo Carrilho Baptistao (Santos, 26-8-1992) es la samba de Vallecas y la gran esperanza del Rayo para asaltar hoy el Bernabéu. El nuevo ídolo del barrio pudo ser madridista dos veces. La primera, en su etapa como Juvenil (también se movieron por él Atlético y Villarreal), y la segunda el pasado verano, antes de convertirse en la perla consagrada que es hoy, cuando el Madrid lo quiso para el Castilla. Leo y su agente, Manuel Rangel, al final se decantaron por seguir de rayista. En parte por agradecimiento al modesto club que le hizo futbolista, en parte porque se le habían prometido minutos en Primera, un escaparate inmejorable. Al brasileño, amigo de Neymar (compartieron equipo de fútbol sala) le salió un naipe ganador en la figura de Paco Jémez, su valedor. Titular indiscutible, lleva siete goles y sueña con una llamada de Lopetegui para la Sub-21 (está tramitando el pasaporte español al tener antepasados de Murcia). Vallecas le adora... aunque su futuro pasa por el Manzanares...