Opinión

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Cien años del Racing Club de Santander

Esta noche Teledeporte se estrena con un partido de Segunda División, un Racing-Mirandés. TVE se ha interesado por el fútbol de Segunda y su reaparición, a través de este canal deportivo, honra al viejo y querido Racing Club, o simplemente ‘el Santander’, como de forma no tan correcta como familiar solemos nombrarle los aficionados no cántabros. Un club en horas bajas, pero ¿cuál no lo ha estado? Es verdad que a esta calebración se llega en división entre afición y directiva, es más verdad aún que por ese club han pasado en los últimos años las peores desgracias. Pero el club sigue ahí.

El club en el que jugó Pagaza, uno de los veinte de Amberes, el club que trajo a España a Míster Pentland (más relacionado después con el Athletic), el tipo singular por el que aún llamamos ‘míster’ a cualquier entrenador. Un club que está entre los diez fundadores de la Primera División y que, a pesar de las dificultades, no ha renunciado nunca a estar en esa categoría o a aspirar a ella, cosa que por desgracia sí les sucedió a otros compañeros de aquel viaje pionero, Europa, Arenas y Real Unión. Un club que fue segundo en el Torneo Internacional de París de 1931, antecedente de la Copa de Europa.

Un club, también, que alimentó, y mucho al Real Madrid en sus mejores momentos. Marquitos y Gento fueron titulares durante todo el ciclo de las cinco Copas de Europa. Gento fue el capitán de la sexta. Santillana fue el héroe de un Madrid de entreguerras.Un Racing que ha dejado guiños simpáticos en la historia, como aquellos bigotes de la temporada 72-73, la de uno de sus regresos a Primera. No, no relacionemos al Racing con Piterman, Alí Syed, Pernía o Manuel Saiz. Relacionémosle con los demás nombres citados en este artículo, más los de Nemes, Alsúa, Setién y tantos otros. Ellos son y serán el Racing Club.