Opinión

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El orgullo de ser racinguista

Ha llegado el mágico día. Racinguistas del mundo, uníos. No miren la tabla ni se fustiguen con la añorada UEFA. Que la vergüenza la padezcan los que la que crearon. El Racing cayó otras veces y siempre regresó. Que nada ni nadie les amargue este cumpleaños. Ustedes, con su máster en paciencia, sigan dando ejemplo. Cojan la bufanda y muestren el orgullo que caracteriza a una región pequeña en extensión pero inabarcable en nobleza. Si este histórico sigue vivo es por su afición.

Acudan a esa Plaza Pombo bien temprano donde nació este fundador de la Liga y oigan a los mayores contar batallas de Mr. Pentland y Maguregui. Cambien los cromos de los más grandes, desde Óscar a Munitis, sin olvidar a Alsúa y Setién. En el pasacalles, abracen a Ceballos, Alba y Sañudo por hacer de mástil, bandera y escudo. A La Fuente de Cacho díganle hasta pronto. Una vez en El Sardinero acuérdense de Nando Yosu, ahora que él no puede, y brinden con el orujo pre-partido por Preciado. Él lo hará. Y por último, arropen a Gay y sus chicos. Ellos, como ustedes, sólo saben empujar. Presuman. Es su día. El de Alí, Pernía y todos sus secuaces pronto llegará.