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Florentino, su espejo, Benítez y Zidane

Florentino, su espejo, Benítez y Zidane

Florentino tenía una presión en el intestino y ya se la ha quitado. En su encuentro matinal con el secretario deportivo, su propia imagen devuelta por el espejo cuando se afeita, decidió que ya era hora expelir esa molestia. Sobra decir que la molestia era Benítez, aclamado en Mestalla mientras el Bernabéu le llena de denuestos. Y además, capaz de dejar a James fuera e incluso de sustituir a Benzema. ¡Faltaría más! Así que el que hace pocos días aún era la solución fue identificado bruscamente como un problema insoportable. Benítez ya es recuerdo, pero Florentino aún es presente. Presente continuo.

¿Qué ha hecho últimamente Benítez que no hubiera hecho antes? Nada. Ha insistido en la BBC, ha permitido que Cristiano siguiera sacando casi todas las faltas, ha alineado en los grandes partidos a los más ricos y famosos, ha cumplido con el difícil ‘sudoku’ que propone el caprichoso presidente. Incluso se puede decir que su poco aprecio por James es muy de primera hora. Entonces, ¿por qué echarle este lunes y no hace dos meses o dentro de uno? Porque la encuesta navideña le señala y porque echándole antes del 15 de enero sólo hay que pagarle un año. Pasada esa fecha, hubiera habido que pagarle tres.

En fin, Benítez ya no está. Era un entrenador a contraestilo del Madrid, así que el error fue ficharle. Cosas de Florentino y su contraimagen en el espejo durante el afeitado. Hace nada y menos, decía que Benítez no era el problema, sino la solución. Ahora la solución es Zidane, que compareció con su familia, en un acto bastante cutre, en el que vimos a varios de los sabandeños arrastrar los pies para no posar en la ominosa foto final. Zidane, buen tipo, dijo que espera ‘que el Madrid gane algo’. A ver si hay suerte. De Benítez no se dijo una palabra. Ni problema, ni solución. Gas.

 

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